Escalofriantes presentimientos invaden la desordenada vida de Sonny, alimentados por los secretos y las conspiraciones que parecen rondar el condominio del que intenta escapar. Tiene dos horas para huir o quedarse a jugar un juego macabro donde las reglas son borrosas y las apariencias engañan. Si todo sale bien, saldará su deuda y tendrá de más para disfrutar una vida de ensueño, llena de lujos y placeres, obtendrá una recompensa que jamás habría imaginado poseer en tan poco tiempo. Sin embargo, si algo sale mal, irán por él y se lo reclamarán de la peor manera. El avance del tiempo es implacable con Sonny, cada decisión que tome contará, ca da acierto, cada falla, cada indecisión, tendrá consecuencias, y cada vez le resultará más difícil decir: “Quiero ganar”. ¿Lo acompañarás en el juego? ¿Crees que ganará? ¿Cuál es tu apuesta?