Historias que oscilan entre lo fantástico y lo real, la posibilidad de creer que puede ser y admitir que nos detenemos por el miedo al vértigo, son un impulso y un par de muletas cuando nos topamos con historias como en este libro, donde las situaciones nos acarician y abofetean en el recorrido. Porque estamos en el futuro, en un mundo soñado por el doctor Moro, cuyo cuerpo real está dormido en una cámara monitoreada por Zeta Corp., la industria de moda encargada en dar viajes eternos. Pero… ¿en verdad serán viajes de bienestar garantizada? ¿Qué puede salir mal?, y, en caso de que algo saliera mal, ¿qué se puede hacer para regresar? Preguntas que pondrán en jaque la estadía de nuestro protagonista y sus deseos por recuperar la verdadera realidad.